El Molino de los Diezmos, también conocido como la Casa de la Cilla, es uno de los edificios históricos más emblemáticos de Espera. Construido en 1771 por el Cabildo de las Iglesias de Sevilla, es un testimonio excepcional de la arquitectura civil y agraria del siglo XVIII en Andalucía.
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¿Qué es la Casa de la Cilla?
Su función original era administrativa y fiscal: era el lugar destinado a la recepción y almacenamiento de los diezmos y primicias —la décima parte de la cosecha y las primeras recolecciones que los agricultores debían entregar a la Iglesia—.
Características y Valor Patrimonial
Este edificio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), destaca por varios aspectos:
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Arquitectura: Es un ejemplo sobresaliente de arquitectura barroca andaluza. Su fachada, blanca y sobria, está presidida por una portada de sillería labrada que luce el escudo de la diócesis de Sevilla (la Giralda flanqueada por dos floreros).
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Estructura: Su organización interna es un modelo de eficiencia para la época, estructurado en torno a un gran patio central. Conserva gran parte de su tipología original, incluyendo graneros, almacenes y las dependencias donde se procesaba la aceituna, ya que el edificio también funcionó como almazara (lagar).
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Único en su especie: De las trece "cillas" que se conservan en la provincia de Cádiz, la de Espera es la más representativa y una de las pocas en toda Andalucía que mantiene su estructura completa, incluyendo antigua maquinaria del siglo XIX.
El Molino en la Actualidad
Lejos de ser una pieza estática de museo, el edificio ha logrado preservar su esencia productiva. Durante generaciones ha funcionado como una almazara familiar, siendo un lugar donde la tradición centenaria convive con la modernidad.
Hoy en día, es un punto de interés turístico donde los visitantes pueden descubrir la arquitectura histórica del edificio, conocer el proceso de elaboración del aceite de oliva y visitar sus antiguos almacenes de grano, manteniendo viva la memoria del pasado agrícola de Espera.